¿Qué es un Sommelier?
La imagen es la de un trabajo glamouroso. Vestidos de etiqueta, en restaurantes y hoteles lujosos, en concursos internacionales de vino, en la prensa, viajando por los destinos del planeta donde crece la vid y se consume su principal producto. Se diría que si uno quisiera ser algo, antes que nada quisiera ser sommelier
Y razones no faltan. Según Andrés Rosberg, presidente de la Asociación Argentina de Sommelier (ASS), uno bueno y reputado con algún trabajo que cuadre con el escenario arriba descrito, puede ganar sumas importantes: de dos mil a cuatro mil pesos, con techos astronómicos por consultorías o diseños de productos. Claro que son los menos, como en cualquier otro oficio especializado.
Es una de las carreras más demandadas en el entorno del vino. ¿Qué hace exactamente un sommelier y por qué es un trabajo codiciado?
La historia comenzó en nuestro país de la mano de Marina Beltrame, la primera sommelier y también la fundadora de la primera carrera dedicada íntegramente al desarrollo del oficio. En 1999 la Escuela Argentina de Sommeliers (EAS) inició sus actividades y, según estimaciones, a la fecha junto con al menos cuatro instituciones más, han diplomado cerca de dos mil alumnos en la materia.
Cursar un año en cualquiera de ellas –además de la EAS, el Centro Argentino de Vinos y Espirituosa, Gato Dumas, Escuela Argentina de Vinos- cuesta en torno a los tres mil pesos y las carreras completas –pueden tener títulos intermedios- suelen extenderse por cuatro cuatrimestres.¿Pero qué hace exactamente un sommelier? Con un campo de trabajo recientemente abierto tras la sofisticación del negocio de bebidas en Argentina la década pasada, comenzó a ser necesario un especialista en el tema para que los resturantes no trastabillaran en una de las inversiones más críticas de cualquier apertura: los vinos. Son objetos caros, que tienen que estar disponibles en la casa a la demanda del cliente y que significan un riesgo financiero grande ante cualquier error. Mientras el negocio del vino –luego las bebidas en general- escalaba a las alturas actuales, la figura del sommelier creció y estiró su sombra sobre otros campos.
Por ejemplo, hoy cata aguas y recomienda su consumo; estudia la carta de un restaurante para saber qué vinos conviene tener y cuáles mejor dejar de lado; hace consultorías comerciales, sobre qué y cómo comprarlo; está junto al cliente al momento de decidir un consumo y lo aconseja; incursionan en el periodismo y escriben columnas sobre bebidas; esponsorizan cervezas; prestan su imagen; dictan clases.
Las tareas que cumplen son, en rigor, tan diversas como caracteres tienen sus diplomados. Y si bien la orientación de las distintas instituciones de enseñanza hace foco en vinos, bebidas y gastronomía, según afirman, como en todos los órdenes de la vida el desempeño profesional es más amplio que la carrera. En eso, el sommelier ha demostrado un notable poder de adaptación.
Casi una década después de la apertura oficial de la primera carrera, los buenos estudios y las competencias personales son las que garantizan el éxito, según el presidente de la AAS. Sumado a la experiencia, son las claves del éxito en este oficio, al decir de los principales referentes del medio. Campos hay muchos y lugares donde la demanda de los sommeliers es creciente también.
Con el negocio del vino de calidad en alza, las bodegas son un desemboque elemental de este oficio. Los necesitan para interpretar y conversar con el consumidor y no resulta difícil encontrar trabajos temporarios en ellas antes de ser contratado en dependencia. Lo mismo que la gastronomía. Pero está claro que la habilidad comercial les ha permitido a algunos de los más antiguos diplomados hacer buenos negocios en el campo de las bebidas.
En una provincia como la de Neuquén, donde según se conoció recientemente se consume más bebidas alcohólicas que leche, y que, además, se postula como un importante polo productor de vinos, la sommellerie parece una carrera con futuro.
.

KATALINDA dijo:
Febrero 18, 2009 a 6:17 pm
SOY SOMMELIER Y LA VERDAD QUE EL TRABAJO NO ESTA … IGUAL LAS ESPERANZAS NO SE PIERDE